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Britney: Drogas y locura. Habla su ex guardaespaldas

Domingo, 23 de septiembre de 2007 Dejar un comentario Ir a comentarios
Britney, Tony Barreto

El ex guardaespaldas de Britney, Tony Barreto, no sólo ha sido uno de los testigos que ha declarado en el juicio sobre la custodia de los hijos de Britney. Barreto también ha concedido una entrevista a “News of the world” en la que cuenta detalles aterradores sobre la cantante.

Tras estas declaraciones (en el juicio y en los medios) Britney lo va a tener difícil para mantener la custodia de Sean Preston y Jayden James… porque lo que cuenta su ex guardaespaldas no es precisamente un punto a favor para la cantante.

Tony se decidió a declarar en el juicio contra su ex jefa porque: “Britney está fuera de control y necesita ayuda. He hecho esto por sus hijos. Ella no es una buena madre, tiene problemas mentales. Con sus abusos de drogas y alcohol, su hogar no es un lugar apropiado para que los niños se críen”.

Barreto cuenta que Britney le contrató días después de salir de la clínica de rehabilitación Promises en Malibú, cuando la cantante había declarado públicamente que sus problemas con la bebida y el alcohol estaban superados.

BRITNEY ESTUVO A PUNTO DE MORIR POR LAS DROGAS

Tony es experto en drogas, pues asistió a un curso policial de diez semanas sobre los peligros de los estupefacientes. Y como experto, se percató de que Britney no había dejado los “polvos mágicos”. Sus sospechas se convirtieron en una evidencia en la noche del 2 de mayo, horas antes de que Spears iniciara su regreso a los escenarios con una actuación en el Anaheim’s House of Blues.

Esa noche, Britney tuvo una cita con el músico Howie Day, a quien había conocido en la clínica de rehabilitación. La cantante dijo a su equipo de guardaespaldas que no les necesitaba: “Hicimos un chequeo a Howie y dijimos a Britney que él era un problema. Pero ella nos ignoró”, cuenta Tony.

Horas después, una histérica Britney llamó al teléfono Tony pidiendo ayuda, diciendo que Howie no la dejaba abandonar la habitación del hotel: “Decía que quería cancelar el tour. Estaba muy confusa. La preguntamos si se encontraba bien y la recordamos que tenía que actuar al día siguiente. Entonces Howie se puso al teléfono y comenzó a discutir con nosotros. Decidimos acudir allí lo más rápido posible”.

El hotel en cuestión era el conocido Mondrian Hotel. Hasta allí se desplazaron Tony, otro guardaespaldas y la mejor amiga de Britney, Alli Sims. Cuando llegaron a la habitación encontraron la puerta abierta y una escena desoladora: “Britney tenía… los ojos rojos de tanto llorar. Howie estaba tumbado en la cama, completamente dormido, llevando tan sólo unos boxers. La habitación del hotel estaba destrozada”.

“Había platos con comida a medio terminar por todas partes, mantas extendidas en el suelo, ropa tirada por todas partes. Habían vaciado basura en el suelo. Toda la habitación estaba llena de botellas vacías de cerveza y licor, pequeños cristales de hielo y cigarrillos. En la mesa de la habitación pude ver montículos de polvo blanco y un tubo para aspirar. Sospeché que era cocaína o metanfetaminas en polvo. A un lado vi una pipa de cristal y por lo que había aprendido en el curso sobre drogas esa pipa era habitualmente utilizada para la metanfetamina de cristal”.

La metanfetamina de cristal causa efectos similares a la amfetamina y al éxtasis. La sobredosis de esta droga puede causar un paro cardiaco.

Tony cuenta: “No podía creer lo que estaba viendo. Britney estaba completamente fuera de sí. Pensamos que había sufrido una sobredosis porque estaba angustiada, llorando. Su piel estaba completamente blanca y parecía muy enferma. Intentamos hablar con ella. Mi compañero guardaespaldas y su amiga Allí estaban tan preocupados que querían llevarla al hospital para desintoxicarla. Todos estábamos aterrorizados, pensamos que iba a morir”.

“Fue muy dramático. Finalmente decidimos sacarla de allí. La tomamos en brazos y la bajamos por las escaleras. Lo único que era capaz de decir todo el tiempo era ‘No me siento bien’. En el coche, Britney estaba realmente mal. No dejaba de pedirnos que aumentáramos el aire acondicionado porque sudaba mucho. Supe que esa era una mala señal”.

Britney reapareció al día siguiente tal y como estaba previsto. Tony describe los momentos de la actuación de Spears y su posterior reacción: “De alguna manera nos las arreglamos para llevarla al Anaheim’s House of Blues. Cuando comenzó a cantar me miraba intensamente. Estaba fuera de sí y le dije al otro guardaespaldas que Britney necesitaba ayuda pero él me contestó que ella me lo haría saber si ese era el caso”.

“En el trayecto de regreso a su casa, Britney inventaba extrañas canciones que cantaba con una voz rara. Entonces bajó la ventanilla y comenzó a gritar ‘Soy una estrella del rock, soy una estrella del rock’”.

¿CONSUMIDORA HABITUAL DE DROGAS?

Esa no fue la única vez que Tony presenció un consumo de drogas por parte de Spears. Barreto asegura que vio a Britney esnifar cocaína dos noches en el famoso club Teddy’s de Los Angeles. Según Tony: “La primera vez fue en una cabina privada. Ella estaba allí sentada junto a otra chica. La segunda vez me pidió que la acompañara al aseo. Tras estar esperando durante media hora decidí vigilarla y la vi con un tubo en la nariz”.

Lo más desagradable, según Barreto, es que Britney se atrevía a consumir alcohol y drogas cuando sus hijos estaban cerca: “Había momentos en los que Britney parecía estar borracha o drogada cuando estaba con sus hijos. Era aterrador”.

“Ella tiene una gran cantidad de botellas de whisky en su despensa e incluso aunque sus hijos estén cerca, eso no la hace dejar de beber. Tras la rehabilitación Britney no quiso que la gente la viera beber de modo que en los clubs siempre pedía Jack Daniels y Coca cola en vasos de plástico, para que la gente pensara que estaba bebiendo café”.

UN PELIGRO PARA SUS HIJOS

Barreto incide en el peligro que corren los hijos de Britney, pues esta se solía comportar de manera extraña estando con ellos: “Ella no les hablaba y estaba en su propio mundo. Se mordía las uñas con nerviosismo y balbuceaba. Teníamos que cuidar de los niños mientras ella se comportaba de ese modo”.

Tony cuenta que Britney solía mantener despiertos a sus hijos hasta altas horas de la noche para que durmieran más horas y no la despertaran por la mañana. Si eso sucedía, un miembro del servicio se ocupaba de los niños: “Britney adora a sus hijos pero es una madre inconstante. Cuando los niños están contentos, ella está contenta. Cuando los niños lloran o están enfermos ella no sabe qué hacer”.

Barreto revela que Spears suele asustar a sus hijos con un comportamiento aterrador: “Les habla con voces extrañas, espeluznantes, con un idioma inventado que ellos no entienden. Eso les inquieta y les asusta. Frecuentemente grita y llora incontroladamente. Imaginen lo que eso supone para unos niños tan pequeños”.

Tony añade que nunca ha visto a Britney dar de comer a sus hijos y que no se preocupa cuando estos están enfermos: “Cuando los niños no se encuentran bien su única respuesta es ‘Dale al bebé una medicina’. Nunca la he visto atender a sus hijos como una madre atenta”.

En una ocasión Spears estuvo a punto de sufrir un accidente de coche con sus hijos. Tony relata cómo sucedió todo: “Perseguimos su auto y la vimos conducir como una lunática por el lado opuesto de la carretera, con los niños dentro del coche. Fue algo terrible”.

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