
Javier Bardem no se siente cómodo ante los que creen que se ha vendido a Hollywood o que es un chico dorado. Así lo ha expresado en una entrevista titulada “Diario de un rompecorazones” y publicada en la revista de moda T Magazine, suplemento del diario The New York Times.
Tras alzarse con el Oscar como Mejor Actor Secundario por su papel del asesino Anton Chigurh en la película de los hermanos Coen “No es país para viejos”, Javier Bardem reconoce que Madrid sigue siendo su hogar, un “mundo real” que dista mucho de la pompa y las apariencias de Hollywood.
Es en España, su país, donde el actor admite que es el entorno lo que ha cambiado y que se siente criticado o tratado como si fuera “un chico dorado”.
A todos aquellos que le critican por “venderse” a Hollywood o por ser un “chico dorado” Javier dedica estas palabras: “Los españoles son duros. Ellos critican mi trabajo y piensan que soy un vendido. Y ante eso lo que tienes que decir es: ‘Parad, sois una pandilla de estúpidos’. Pero nunca le vas a gustar a todo el mundo. Después de los Oscar volví a Madrid y me encontré de nuevo con el mundo real. Tras ser galardonado por la Academia de Hollywood tu vida cambia un poco, pero todo lo que te rodea cambia terriblemente. Tienes que volver y tienes que demostrar que eres el mismo tipo estúpido y limitado y no ese supuesto chico de oro”.
Bardem, que posee un extenso currículum, señala que la fama no le ha cambiado: “Puedo ponerme un sombrero y gafas de sol y pasar por doquier”.
Sin embargo, la fama tiene sus inconvenientes y Javier no comulga con la prensa rosa pues “Te preguntas que invaden la intimidad. No entiendo por qué la gente necesita saber detalles personales de las vidas de otras personas. Está fuera de control. Para muchos, la prensa ahora es el enemigo”.
Tal vez los que creen que Javier “se ha vendido a Hollywood” o que “es un chico de oro” sean ese grupo de actores y actrices españoles que tantas veces dicen que nunca pisarán suelo norteamericano y que sin embargo no dudan en hacer la maleta si reciben una oferta del otro lado del Atlántico ¿no?
¿A ellos se refiere Bardem? Porque no se puede generalizar, no se puede decir “Los españoles son duros”, no, no todos.
Hay muchos fans que te admiramos, Javier, fans españoles como tú que no consideramos que te hayas vendido por trabajar en Hollywood, sino que nos sentimos orgullosos por lo que has conseguido… Venderse es, para mí, generalizar y criticar a tus compatriotas en un país extranjero, eso es venderse. ¿O es que tienes miedo de dar nombres y apellidos de quienes considerabas tus amigos?