
Las quinielas estaban hechas. Alexander Rybak partía como favorito y finalmente se convirtió en ganador representando a Noruega, país en el que ha crecido. Alex, bielorruso de 23 años es un genio musical. Ha estudiado violín y piano, ha tocado con uno de los más célebres violinistas del mundo, Pinchas Zukerman, representó en el teatro ‘El violinista en el tejado’ y prepara su primera película.
Este año el Festival de Eurovisión ha dejado de ser un mero espectáculo friki en el que se le daba más importancia a la puesta en escena que a la canción. Sin duda, Alexander merecía ser el ganador pero Jade Even, representante del Reino Unido con su canción “My Time”, compuesta por el conocido productor de Broadway Andrew Lloyd Weber merecía también ganar o, por lo menos, no quedar en un cuarto puesto.
En Eurovisión siempre hay injusticias, votos con más intención política que artística y, este año concretamente, un alto nivel en los participantes. Pero me cuesta creer que Soraya Arnelas, con su brillante actuación y su increíble voz haya quedado obtenido tan sólo 23 tristes puntos… No lo recuerdo muy bien pero ¿No obtuvo aproximadamente los mismos puntos Rodolfo Chikilicuatre?
No es por defender lo mío (que tampoco hay nada de malo en ello) pero ver en el quinto puesto a Hadisa, la representante turca que movía las caderas una y otra vez mientras daba alaridos, es surrealista. También es surrealista el mencionado cuarto puesto de Jade Even, cuya voz ponía la piel de gallina. Todos sabemos que en Eurovisión, España nunca sale bien parada pero el penúltimo puesto para una artista tan completa como es Soraya Arnelas, da que pensar. La triunfita ha derrochado voz, carisma y presencia en el escenario y tenía la ventaja de actuar en último lugar. No la veíamos como ganadora pero sí pensábamos en el top 10.
¿Boicot a España? Yo creo que sí. No me gustan las teorías de conspiraciones pero cuando han comenzado los votos, tan sólo Andorra, Grecia, Portugal y Suiza han apostado por nuestra representante (Suiza siempre es neutral en esto de los conflictos políticos).
Lo que no tengo tan claro es si el boicot ha sido para España o para TVE que será sancionada por la Unión Europea de Radiodifusión por no emitir en directo la segunda semifinal eliminatoria del festival, ya que coincidió con el Master Series de Madrid. Es comprensible que la cadena pública eligiera el tenis, emitiendo una hora más tarde la semifinal e impidiendo que la audiencia pudiera votar.
¿Boicot a TVE o boicot a España? Sería más fácil y menos “polémico” pensar que el castigo ha sido para Televisión Española pero ahhhhhhh la política tiene mucho que ver en este concurso supuestamente de la canción y los desatinos y torpezas en cuestión de política internacional se pagan… imitando a Joaquín Sabina “Pongamos que hablo de Kosovo” ¿Estoy hilando demasiado fino?
Cambiando de tema (no se me vayan a revolucionar algunos), repito que Soraya no se merecía el penúltimo puesto o, mejor dicho, no se merecía ir a Eurovisión. Ella debía estar por encima de todo este carnaval, se merece un disco de platino y una carrera bien dirigida sin remakes de los ochenta ni cutre-shows compitiendo con Melody… Grandes productores como Kike Santander o Emilio Estefan sabrían convertirla en una cantante de éxito internacional (lo han hecho con otras que tienen voces pésimas).
Querida Soraya, tú no tenías que haber ido a Eurovisión. Tú tenías que estar de gira por Latinoamérica con un pedazo de disco bajo el brazo, cantando en estadios y auditorios y subiendo al top de las listas de éxitos. ¡Qué mal te han aconsejado los que se han aprovechado de ti!
Soraya Arnelas, “La noche es para mí”. Eurovisión 2009
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=y4eVWYsmZhk[/youtube]
Alex Rybak, “Fairytale”. Eurovisión 2009
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=-8JRtGMBUz0[/youtube]